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DELUX TATTO

ZONA TATTOO

Hola BIENVENIDOS a esta su pagina,
que esta hecha para todos aquellos amantes del tattoo
y de los diseños tan impresionantes
que pueden llegar a hacerse,
como veran Un tatoo es una modificación del color de la piel
en el que se crea un dibujo,
una figura o un texto y se plasma con agujas u otros utensilios que inyectan tinta
o algún otro pigmento bajo la epidermis de una persona.

HISTORIA

La evidencia más antigua de tatuajes en momias se encontró en una perteneciente a la Cultura Chinchorro en la costa de Perú. En estas se conservan tatuajes existentes datadas en el año 2000 a.C. Este tatuaje consiste en un bigote delgado sobre el labio superior de un hombre adulto.

Inclusive, en la misma zona se ha encontrado evidencia arqueológica que datan de hasta 60.000 años de antigüedad que podrían representar herramientas para el tatuaje.

En 1991 se encontró una momia neolítica dentro de un glaciar de los Alpes de Ötztal, con 57 tatuajes en la espalda. Esta momia es conocida como el «Hombre de Hielo», es el cadáver humano con piel más antiguo que se ha encontrado y su antigüedad varía según distintos autores: Cate Lineberry, le ha calculado unos 5200 años de antigüedad. Sin embargo, las distintas culturas que utilizaron el tatuaje lo hicieron de distintas maneras; tanto como arte, en el sentido de creación de significados rituales o simbólicos, como ocurría en el Antiguo Egipto, como para marcar o señalar a los criminales, que es el caso de las antiguas Grecia y Roma. Incluso se cree que, por su posición en el «Hombre de Hielo», las marcas cumplieron un fin terapéutico, semejante a la acupuntura. Otras famosas momias antiguas con tatuajes que se han encontrado han sido la momia de Amunet, proveniente del Antiguo Egipto, y la momia está demostrando que la práctica del tatuaje es tan antigua como la historia de la humanidad. Además también se utilizaba en algunas tribus para diferenciarse los unos con los otros.



CURIOSIDADES DE LOS TATTOOS

  1. La aguja de tatuar es una única aguja La creencia de que la máquina de tatuar emplea una sola aguja para realizar los tatuajes es totalmente falsa. Efectivamente, puede emplearse una única aguja para realizar ciertas partes de un tatuaje, perfilar líneas, trabajar detalles muy pequeños, etc. Pero en realidad el número de agujas que se emplea varía. Para ciertas tareas se emplean grupos de agujas (hasta 40) soldadas. Estos grupos de agujas permiten a los artistas rellenar zonas amplias con mayor rapidez, realizar sombreados con un mayor control, o simplemente dibujar trazos más gruesos. Paradójicamente, el número de agujas no está relacionado con el que tatuaje sea más doloroso; es decir un sombreado realizado con siete agujas, NO es siete veces más doloroso que si hubiese sido hecho una única aguja (hablaremos del dolor más adelante).
  2. Los tatuajes sangran mucho En la mayoría de casos, cuando el tatuador comienza dibujando o perfilando el tatuaje sobre la piel casi ni se produce sangre. Cuando se sombrean o colorean zonas más amplias se suele sangrar muy poco, y además el tatuaje deja de sangrar por si solo en 5 o 10 minutos. Cuando la persona abandona el estudio llevando su tatuaje vendado lo normal es que la piel ya haya dejado de sangrar completamente. En definitiva, un tatuaje realizado correctamente no implica ninguna pérdida de sangre significativa.
  3. Algunas tintas pierden intensidad con el tiempo Es verdad que algunos colores como el rojo y el azul pierden un poco de intensidad una vez se ha curado el tatuaje, pero una vez asentados los colores se mantendrán uniformes. En los últimos años las innovaciones técnicas desarrolladas en las tintas para tatuajes han aprovechado la incorporación de algunos nuevos pigmentos mucho más resistentes a los elementos (el sol, el paso del tiempo, etc.), lo que hace que los tatuajes actuales mantengan mucho mejor el brillo de sus colores con el paso de los años.
  4. Los tatuajes se vuelven azulados con el paso del tiempo Cuando se habla de tatuajes, mucha gente tiene en mente la imagen de los antiguos tatuajes de color azulado / verdoso de la década de los 50s y 60s, o los típicos tatuajes “talegueros”(carcelarios) y del servicio militar. Hoy en día este efecto es inexistente gracias a la mejor calidad de las tintas empleadas y a máquinas de tatuar mucho más avanzadas y precisas.
  5. La tinta blanca (o de colores claros) duele mucho más Este es otro error comúnmente extendido. Lógicamente el dolor no depende en ninguna forma del color de la tinta empleada en el tatuaje. El origen de esta falsa creencia está en la propia técnica del tatuaje. Habitualmente los colores claros son empleados en las fases finales del tatuaje (para realizar brillos o realces de ciertas zonas) cuando el tatuaje está casi finalizado, por lo que el tatuador necesita trabajar de nuevo sobre zonas anteriormente tatuadas, que suelen estar más sensitivas tras sesiones anteriores. Este hecho da la percepción errónea a mucha gente de que las tintas de color claro duelen más que cuando les realizaron la parte correspondiente a los colores oscuros.
  6. El dolor del tatuaje es insoportable Es verdad que los tatuajes duelen; de eso no hay duda. Pero el nivel de dolor o de molestia depende de muchísimos factores, y en general todo el mundo tiene la sensación general de que “duele bastante menos de lo que esperaban”.
  7. Los tatuadores son groseros y maleducados Como en cualquier otra profesión hay tantas personalidades como personas diferentes, así que hacer generalidades (como casi siempre) es un error. Los tatuadores también son personas, y obviamente pueden tener un “mal día” como cualquier otra persona. Tienen vidas personales a parte de su trabajo y problemas y preocupaciones que pueden influirles como a cualquier otro trabajador. Un tatuador no tiene porqué ser un macarra o un maleducado.
  8. Tatuar es fácil Actualmente, un tatuador es un profesional que emplea técnicas que necesitan de varios años de práctica y trabajo, y muchas veces estudio o investigación (de técnicas de otros lugares, estilos diferentes, etc.). Tatuar implica numerosos elementos además de saber dibujar bien: conocimiento de los diferentes tipos de pieles y pigmentos, calcular el tiempo que llevará un trabajo, normativas relativas a la higiene y la esterilización del equipo, manejo de aparatos como el autoclave, y también trato con la gente: aprender a escuchar a sus clientes para realizar el trabajo que mejor se adapte a sus ideas es fundamental.
  9. Los tatuajes son muy caros Como todo, esta afirmación depende de muchos factores, sobre todo de la complejidad del trabajo que quieras. Un trabajo pequeño y sencillo es totalmente asequible. Además si pensamos a largo plazo, el tatuaje es un añadido permanente a tu cuerpo. Lo pagarás una sola vez y te acompañará toda la vida; no tiene intereses, ni tendrás que financiarlo durante años; no te lo pueden robar ni lo puedes perder…
  10. Los tatuajes son para siempre En los últimos 15 años las técnicas de eliminación de tatuajes han conseguido mejoras increíbles. Hace años eliminar un tatuaje implicaba miles de euros en gastos médicos, pero con el paso de los años y la aparición de nuevos métodos, como el láser, los precios se han reducido y ya no es una tarea de años; aunque debemos recordar siempre que eliminar tatuajes es muchísimo más caro que hacerlos, y los resultados no son siempre totalmente satisfactorios (el ocasiones quedan sombras o restos), por lo que sigue siendo buena idea pensárselo seriamente antes de dar el paso.
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